De profundis de Oscar Wilde

Título: De Profundis
Autor: Oscar Wilde
País: Inglaterra
Año de publicación: 1897

Esta obra, De profundis, no es una obra literaria como tal, es una carta escrita en marzo de 1897, dos meses antes de que Wilde terminara de cumplir su sentencia en prisión.

La epístola está escrita para Lord Alfred Douglas, llamado amistosamente Bossie. Y la razón por la cual Oscar Wilde fuera llevado a prisión fue que sufrió el daño colateral entre la disputa familiar de Douglas y su padre, el marqués de Queensberry. Alentado por Bossie, Wilde denuncia al padre de este por difamación ya que había exhibido la relación que sostenían. Pero el proceso se vuelve en su contra y Wilde es condenado a dos años de prisión por el delito de sodomía (vaya palabra).

Al ser una epístola es, por supuesto, sumamente autobiográfica pero también solo se conoce una parte de la historia, la versión de Wilde. Que es una versión reducida, porque su intención, obviamente, no es contar toda su historia. Pero yo estoy dispuesto a creer es su palabra (después de leer la carta, busque algo sobre Alfred Douglas, y después de la muerte de Wilde, siguió siendo tan idiota como era).

Cuando se comienza la epístola, se puede reconocer el despecho y la amargura. Wilde se pone a relatar como Alfred Douglas y su familia son culpables de su trágico desenlace: la incapacidad de la madre de tratar con su hijo por miedo, el odio de su padre y los propios defectos de Douglas (vanidoso, infantil, sin imaginación y amante de los placeres de la vida).

Pero si bien reconoce que ellos tuvieron parte de la culpa, pone como máximo culpable a él mismo: “Me culpo por dejar que una amistad no intelectual, una amistad cuyo objetivo primario no era la creación y contemplación de cosas bellas, dominara enteramente mi vida”. Porque si bien es una carta llena de recriminación y amargura, Wilde también muestra un lado reflexivo y autocritico. Él se considera el principal culpable de que su vida llegara a ese punto:

            “Tengo que tomar ese peso de ti y echarlo sobre mis hombros.
            Tengo que decirme que ni tú ni tu padre, multiplicados por mil, podríais haber arruinado a un hombre como yo; que yo me arruiné; y que nadie, ni grande ni pequeño, se arruina si no es por su propia mano. Estoy totalmente dispuesto a hacerlo. Estoy intentando hacerlo, aunque en estos momentos no te lo parezca. Si he presentado esta acusación inmisericorde contra ti, piensa qué acusación presento sin misericordia contra mí. Lo que tú me hiciste fue terrible, pero lo que yo me hice fue mucho más terrible aún.” 

Una de las razones por las que Oscar Wilde escribe esta carta (como él explica) es que necesita llenar su corazón de calidez y amor, él se da cuenta que odiar no lo hará sentir mejor, que solo envenenara su alma. Por eso decide perdonar, reflexionar y ser autocritico.

Pero la carta también rebosa de algo más que solo amargura y desolación, está teñida de esperanza y amor. Esperanza por un lado porque escribe la carta en la espera de una respuesta, sea corta o larga, ya que hacia un año Douglas no se había contactado con él.

Toda la epístola está teñida de amor. Amor pasado o presente que sintió por Bossie, amor al arte, amor a la vida y a la libertad “Puedo ser perfectamente feliz solo. Con libertad, libros, flores y la luna ¿quién no puede ser feliz?”

Comentarios

  1. Hola! Tengo pendiente a Wilde, a quien he leído MUY poco. Esto, por ejemplo, me interesa bastante, aunque creo que primero voy a leer otras cosas. Muchas gracias por tu reseña!
    Un besote.

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